No todos los despidos son iguales ni tienen las mismas consecuencias. La forma en la que la empresa ha terminado la relación laboral puede marcar la diferencia entre no recibir indemnización, cobrar la cantidad legal correspondiente o reclamar una compensación mucho mayor.
Ayudamos a trabajadores de toda España a revisar su despido, detectar posibles irregularidades y valorar la mejor estrategia para reclamar lo que realmente les corresponde.
Analizamos tu situación, te explicamos tus opciones de forma clara y trabajamos para conseguir el mejor resultado posible, reduciendo al máximo los riesgos para ti.
Cuando una empresa despide a un trabajador, ese despido puede acabar siendo considerado procedente, improcedente o nulo. Esta calificación es clave porque determina qué derechos puedes reclamar y qué consecuencias puede tener para la empresa.
Revisar el despido con detalle puede abrir la puerta a reclamar una indemnización mayor o a plantear una estrategia más favorable para ti.
Definición: Un despido es procedente cuando la empresa acredita que existe una causa válida y que ha cumplido correctamente con todos los requisitos legales.
Tus derechos: Normalmente no hay derecho a indemnización por despido, salvo situaciones concretas o cantidades pendientes que sí puedan reclamarse, como nóminas, vacaciones no disfrutadas o finiquito.
Definición: El despido improcedente se produce cuando la empresa no consigue justificar adecuadamente la causa del despido o cuando comete errores relevantes al comunicarlo.
Tus derechos: En este escenario, el trabajador puede tener derecho a una indemnización económica, cuyo importe dependerá principalmente del salario, la antigüedad y las condiciones del contrato.
Definición: El despido nulo se da cuando la decisión empresarial afecta a derechos fundamentales o se produce en una situación especialmente protegida por la ley.
Tus derechos: Este tipo de despido puede aumentar de forma importante la capacidad de negociación del trabajador y, en muchos casos, permite reclamar cantidades superiores a las de un despido improcedente.
Cada despido tiene una vía de reclamación distinta. Por eso, antes de aceptar una indemnización o firmar cualquier documento, conviene saber ante qué situación estás realmente.
El despido improcedente es uno de los más habituales y también uno de los que más margen puede ofrecer para reclamar. Se produce cuando la empresa no demuestra suficientemente los motivos del despido o cuando incumple los requisitos legales exigidos. En estos casos, el trabajador puede reclamar una indemnización económica.
La cuantía suele calcularse en función del salario y de la antigüedad. Como regla general, la indemnización es de 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. Si la relación laboral comenzó antes de 2012, puede existir una parte calculada con condiciones anteriores más favorables.
Ahora bien, la indemnización inicial no siempre es el límite. Una carta de despido mal redactada, errores en el procedimiento, falta de prueba o indicios de vulneración de derechos pueden reforzar la reclamación y mejorar la posición negociadora del trabajador.
El despido nulo tiene una especial relevancia porque no se limita a valorar si la empresa tenía o no razón para despedir. En estos casos, lo que se analiza es si la decisión empresarial ha vulnerado derechos fundamentales o ha afectado a una situación protegida.
Además del despido improcedente y el despido nulo, también defendemos a trabajadores en otros escenarios laborales en los que puede existir margen de reclamación.
El plazo para impugnar un despido es de 20 días hábiles, por lo que cada día cuenta.
Antes de firmar un acuerdo, aceptar una indemnización o dar por buena la versión de la empresa, conviene revisar bien toda la documentación.
Guarda la carta de despido, las últimas nóminas, el contrato, mensajes, correos electrónicos y cualquier otro documento importante...
En SELVA & LORENTE te explicamos tus derechos e intentamos conseguir la mayor indemnización posible.
Tras un despido, el tiempo es clave. Los plazos para reclamar son breves y dejar pasar los días puede limitar tus opciones.
No firmes ni aceptes una propuesta sin saber antes si realmente te conviene. Revisamos tu caso, te explicamos tus derechos y te ayudamos a decidir con seguridad.